viernes, 6 de agosto de 2010

Alejandra Pizarnick



Flora Alejandra Pizarnik nació el el 29 de abril de 1936 en Buenos Aires, Argentina.

Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y pintura con Juan Battle Planas.

Vivió en París desde 1960 hasta 1964, en donde trabajó para la revista Cuadernos y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy, y estudió Historia de la Religión y Literatura Francesa en la Sorbona.
De regreso a Buenos Aires, publicó tres de sus principales libros: "Los trabajos y las noches", "Extracción de la piedra de locura" y "El infierno musical", así como su trabajo en prosa "La condesa sangrienta".
En 1969 recibió una beca Guggenheim, y en 1971 una Fullbright.

Es una de las poetas más importantes de Argentina. Realizó su obra siendo una de las voces más representativas de la generación del '60. Su poesía, lírica, que roza el surrealismo fue una de las que más marcó a las posteriores generaciones poéticas de ése país. Alejandra Pizarnik retrabajó en su poesía las tradiciones románticas, simbolistas y surrealistas. Su poesía se encargó de poner en escena lo desgarrador del silencio creativo, abriendo una puerta para las nuevas mujeres poetas, para trabajar sobre ese material.

El 25 de septiembre de 1972, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada, murió de una sobredosis intencional de psicofármacos.

La poeta se debate entre dos fuerzas, revalorar su deseo en la noche, buscar el Eros y explorarlo o dejarse aplastar por la depresión. Consumida por el llanto, el tedio, la auto compasión y la pena, ella se siente tan leve como el aire, sin poder oponer resistencia a las fuerzas que la debilitan y consumen. Pierde la esperanza en el lenguaje para deconstruir su situación, el idioma se estanca en un punto muerto, sin ofrecer una salida a la circunstancia negativa que le hace lamentar su soledad.

En su poema hija del viento, expresa como la ansiedad se vuelve dos animales hambrientos, el miedo y la soledad que la consumen. Haciéndole sentirse invadida en toda su intimidad y testigo de la caída de su voluntad hacia la nada. Ella fue una poeta que pudo llevar a la letra los estragos de la depresión, ese mal invisible que está dentro del ser humano y quita color a la vida.



Hija del viento

Han venido.

Invaden la sangre.

Huelen a plumas,

a carencias,

a llanto.

Pero tú alimentas al miedo

y a la soledad

como a dos animales pequeños

perdidos en el desierto.


Han venido

a incendiar la edad del sueño.

Un adiós es tu vida.

Pero tú te abrazas

como la serpiente loca de movimiento

que sólo se halla a sí misma

porque no hay nadie.


Tú lloras debajo del llanto,

tú abres el cofre de tus deseos

y eres más rica que la noche.


Pero hace tanta soledad

que las palabras se suicidan.
 
 
 
romi
 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

romi, que buena escritora es Alejandra Pizarnick, que buena poesia, hermoso e interesante el blog


Besos

Juliana

Anónimo dijo...

Que buen posteo Romi, una muy buena escritora Alejandra Pizarnick, muy buen gusto, te felicito


Saludos


Jorge Ramos

Anónimo dijo...

Sin dudas Pizarnik era una poeta llena de angustias y demonios interiores, pero, como escribia! su poesia entra hasta las tripas.

Excelente posteo Romi

Juan Carlos